
ÍNDICE
Introducción
Deshojando la historia
La flor en la naturaleza
Capítulo 1. El Mercado de Flores
Cómo, cuándo y dónde / Algunos consejos a la hora de comprar
Capítulo 2. Conociendo a las flores
Flores frescas / Las flores: sus tiempos y su ciclo de vida / Guía de flores según su promedio de vida en florero / Guía de flores según la época del año / Las orquídeas
Capítulo 3. Manos a la obra
Materiales y herramientas básicas / Otras herramientas útiles / Kit de limpieza / Cómo conservar flores frescas en el hogar / Cómo prepararlas antes del florero / Técnicas de cortes de tallos / Cómo retirar el polen / Cómo usar la espuma vegetal / El agua / ¿Cuánta agua lleva el florero? / Las flores que más ensucian el agua

Capítulo 4. Diseñando Arreglos
Flores todos los días / ¿En qué sitios de la casa se van a lucir más? / ¿Qué forma debe tener el arreglo? / Perfumes y maridajes / Dar con la flor indicada / Armonía con los colores y las texturas de la casa / El poder de la repetición y las simetrías / Cómo incluir el color negro / Una vez que el florero esté listo… / Técnica de distribución / Dos reglas de oro / Es una buena idea... / Las 5 claves para que las flores duren más tiempo frescas / Mitos y verdades de las flores en florero / Aciertos y metidas de pata
Capítulo 5. Floreros y recipientes
Nuevos, usados y prestados / La forma / Floreros con texturas / El set ideal / Otros elementos como recipientes
Capítulo 6. Arreglos
¡Las flores dan vida a los espacios! / Vincha de flores / Clásico en cristal / Rústico / Bohemio chic / Con florero de diseño / Asimétrico / Frascos de ensayo / Con hojas / Florero con textura / 100% peonías / Delphinium / Orquídeas y cocos / Usando el color negro / Estilo country con alcauciles / Ramas de frutales
Capítulo 7. Viajes e inspiración
Por el mundo / Nueva York / ¡Oh, París…! / San Francisco / Londres
GRACIAS


“Siempre hay flores para aquellos
que quieran verlas.”
Henri Matisse


INtroducción
Dicen que el fruto no cae muy lejos del árbol, y quizás sea por eso que debo mi pasión por las flores y las plantas a mis padres. Aunque ambos se desarrollaron profesionalmente como abogados, me han legado el amor por la naturaleza.
Mi mamá tiene en su casa, la casa donde crecí, un jardín tan especial que suelo decir que es el reflejo de su alma, o de sus ojos, que son verdes e increíblemente bellos como su jardín.
Junto a mi hermano, Alexis, crecimos viéndola cuidar tan esmeradamente sus plantas que sin duda fue ella quien me transmitió la pasión por la jardinería.
Los claveles rojos eran los preferidos de mi papá. Cuando era chica él me llevaba al mercado de las flores a comprar bouquets para regalarnos a mi mamá y a mí en fechas especiales. Él me enseñó, entre otras cosas, a regalar flores.

Para mí, las flores son siempre una buena idea. Sencillamente te ponen de mejor humor. Trabajo con flores desde hace más de diez años, y cuando lo cuento casi siempre me dicen que tengo el trabajo más lindo del mundo. Lo que me lleva a pensar que hay algo de cierto, porque las flores tienen magia.
Ser florista es un oficio que tiene muchas particularidades. Para empezar, hay que madrugar, y madrugar en serio. Me despierto a las cinco de la mañana para llegar a los mercados. Todos los mercados de flores del mundo abren al alba. Si sos florista, no te asusta poner el despertador para salir cuando todavía es de noche. Una vez allí, recorro los puestos de los cultivadores y revuelvo en sus canastos de mimbre hasta encontrar ese pimpollo, esa flor, ese perfume o esa rama que hará la diferencia en mi arreglo.
El trabajo empieza cuando sale el sol y la ciudad se despierta, ruidosa y alborotada. Vuelvo del mercado con una buena cantidad de flores para arrancar con las tareas del día: abrir paquetes, cortar tallos, colocar en agua las flores y sólo cuando ellas, las flores, están bien hidratadas, encontrar el momento para ponerme cómoda y disfrutar de una rica taza de té. Luego de ese recreo de media mañana, junto fuerzas e inspiración para poner manos a la obra y hacer los arreglos.
Muchos me preguntan dónde estudié para convertirme en florista, y me acostumbré a responder que mi trabajo es en realidad un oficio y como tal su conocimiento más rico se transmite informalmente, es decir, hablando con la gente.

Así aprendí. Mi curiosidad geminiana me llevó a conversar con cultivadores de flores de la Argentina y del mundo. Probé más y más combinaciones de flores y follajes. Y en cada viaje que hice, en cada ciudad que visité, siempre busqué conocer el mercado de las flores y estudiar la diversidad de especies de esa región. Me contacté y conversé con floristas experimentados, hablé con jardineros de esos que tienen las manos curtidas y repletas de cicatrices y que las llevan con orgullo.
Mi historia, como la de tantos emprendedores, tiene que ver con animarse a reinventarse, volver a pensarse a uno mismo y encontrar un oficio que esté ligado a una pasión. Y que no sólo nos dé la posibilidad de compensarnos económicamente, sino que nos llene el alma.
Soy licenciada en Relaciones Públicas; después de obtener mi título de grado, trabajé y me especialicé en marketing y publicidad. Y aunque he tenido experiencias laborales muy enriquecedoras, en cierto momento decidí frenar y cambiar. Dejé atrás las grandes empresas para poner mi corazón y esfuerzo en mi propio negocio. “Voy a dedicarme a las flores”, les dije a mis amigos y familia, y así empezó un viaje de colores y aromas.
En nuestra cultura, por tradición, las flores se compran o se regalan en ocasiones especiales. ¡Te invito a no esperar más! Te propongo que las busques, las cortes de tu jardín y te regales un lindo ramo. ¿Acaso hay algo más hermoso que llegar a casa y encontrar un jarrón con flores frescas?
Escribo este libro para compartir todo lo que sé sobre las flores, con la intención de que aquí encuentres la inspiración e información necesarias para que puedas hacer tus mejores versiones de arreglos florales.

A través de cada capítulo encontrarás recomendaciones y trucos que te ayudarán a afinar el ojo y muchas imágenes que, espero, te despierten las ganas de armar arreglos todos los días.
Te aconsejo que no copies fórmulas ya definidas, sino que encuentres la inspiración para elaborar tus propias creaciones. Es fácil hacer un arreglo con estilo y que se vea fresco y alegre. Sólo necesitás comprar las flores adecuadas y usar el recipiente indicado. Tus arreglos se volverán más deslumbrantes gracias a tu toque personal.
Vas a poder componer desde lo más sencillo —un puñado de margaritas blancas en la mesada de la cocina, una flor apoyada en el marco de una ventana o una flor fresca en la mesa de noche— hasta los arreglos más complejos.
Cada vez que hago un arreglo para mi casa siento que el ambiente vive, cambia por completo, la casa se torna más amigable, más acogedora.
Disfruto de las flores, sus colores, texturas y perfumes; disfruto de elegirlas, acomodarlas y ayudarlas a que lleguen a su mayor expresión.
Las flores decoran mi casa y me alegran la vida. Deseo que a vos también te pase.
¡Bienvenido al mundo de las flores!



Deshojando
la historia
Datos curiosos de las flores
en el mundo. Un viaje en el tiempo
y las civilizaciones
Agasajar, demostrar aquello que uno siente por el otro, para eso nos ayudan las flores.
Fueron ellas las que, desde siempre e independientemente de la civilización que se observe, han constituido un medio para transmitir mensajes. Las flores, las plantas, tienen esa magia y esa misión, como lo atestiguan algunos de los registros más antiguos.